Diputados del peronismo entrerriano anunciaron la presentación de un proyecto de ley que busca modificar el sistema de alimentación escolar de la provincia, en medio de la controversia generada alrededor de la contratación de Teknofood.
La iniciativa fue denominada “Pueblo y Gobierno por una Alimentación y Nutrición Digna” y plantea reemplazar el esquema centralizado por un mecanismo en el que los recursos lleguen directamente a los establecimientos educativos.
Según sus impulsores, el modelo permitiría reducir aproximadamente a la mitad el costo para el Estado, mejorar la calidad nutricional y conseguir que una mayor proporción de los recursos permanezca dentro de la economía entrerriana.
Esta estimación de ahorro forma parte de los argumentos de los autores del proyecto y deberá ser contrastada durante su tratamiento legislativo.
Fondos directamente a las escuelas
Uno de los principales cambios sería transferir a cada establecimiento los recursos correspondientes a desayunos, almuerzos y meriendas.
El monto dependería de la cantidad de estudiantes y de las prestaciones brindadas por cada institución.
A partir de allí, las escuelas tendrían mayor autonomía para administrar los fondos y realizar las compras necesarias.
Menús elaborados por nutricionistas
La propuesta también incorpora criterios nutricionales para determinar qué alimentos se ofrecen a los estudiantes.
Profesionales de la nutrición elaborarían diferentes alternativas de desayunos, almuerzos y meriendas considerando edades, variedad alimentaria, productos frescos y disponibilidad estacional.
Cada establecimiento podría seleccionar entre esas opciones de acuerdo con su realidad y los alimentos disponibles en su localidad.
El proyecto parte de una consigna expresada por sus impulsores: “no alcanza solamente con alimentar, hay que nutrir”.
Controles sin previo aviso
El esquema contempla además controles nutricionales periódicos, aleatorios y sin aviso previo.
Las inspecciones se realizarían especialmente durante los horarios de elaboración y distribución de las comidas.
El objetivo sería verificar aspectos como cantidad, calidad nutricional, higiene y conservación de los alimentos.
Compras dentro de Entre Ríos
Otro de los puntos centrales establece que las escuelas puedan adquirir productos a proveedores y comercios habilitados de la provincia.
Esto permitiría incluir a almacenes, carnicerías, verdulerías, panaderías, productores, cooperativas, emprendimientos y PyMEs locales.
Los legisladores sostienen que de esta manera el presupuesto destinado a alimentación escolar tendría también impacto sobre las economías de las distintas localidades entrerrianas.
¿Qué pasaría con el dinero que sobre?
El proyecto propone que los recursos no utilizados debido a inasistencias o producto de una administración eficiente permanezcan en cada establecimiento.
Esos fondos podrían utilizarse para mejorar la calidad de los alimentos o adquirir equipamiento necesario para las cocinas escolares.
Entre los elementos contemplados aparecen heladeras, freezers, cocinas, hornos y utensilios.
La propuesta abre así un nuevo capítulo en la discusión sobre el funcionamiento y financiamiento del sistema de alimentación escolar de Entre Ríos.
El debate deberá determinar ahora si el esquema planteado puede alcanzar los niveles de ahorro, calidad y control que sostienen sus autores.