La investigación por el femicidio de Nancy Godoy, la docente rural de 52 años que había desaparecido en Corrientes, ingresó en una etapa decisiva luego del hallazgo de su cuerpo tras 21 días de búsqueda.
El caso comenzó el martes 6 de octubre de 2026, cuando Godoy realizó el recorrido que habitualmente hacía para llegar hasta su lugar de trabajo.
La docente viajaba aproximadamente 18 kilómetros desde su casa, en Esquina, hasta la estancia “El Curupí”. Desde allí debía continuar durante otras dos o tres horas a caballo para llegar a la Escuela Rural Nº 626 del paraje “El Malezal”, donde se desempeñaba como directora suplente.
Godoy tenía 52 años y, según la información conocida sobre el caso, llevaba alrededor de una década buscando acceder a un puesto estable dentro de la docencia.
El último audio
La última comunicación conocida de la docente ocurrió durante la noche del miércoles 7 de octubre.
A las 20:45 envió un audio a su nuera, Alejandra, en el que habló sobre la falta de agua y las condiciones del edificio escolar.
Después de ese mensaje se perdió contacto con ella.
Su desaparición dio lugar a una intensa búsqueda que incluyó operativos terrestres, allanamientos y posteriormente la utilización de helicópteros.
Durante esas jornadas, los investigadores reunieron testimonios y diferentes elementos que terminaron orientando la causa hacia la hipótesis de un crimen.
Encontraron el cuerpo después de 21 días
Tres semanas después de la última comunicación conocida, policías que participaban del operativo localizaron el cuerpo de Nancy Godoy.
El hallazgo se produjo en un viejo potrero situado en una zona de muy difícil acceso, caracterizada por bañados, vegetación densa y ausencia de señal de telefonía celular.
El lugar está ubicado aproximadamente a 2,5 kilómetros de la escuela rural donde trabajaba.
El cuerpo fue encontrado semisumergido y, a pocos metros, los investigadores localizaron un bolso con pertenencias que quedaron sujetas a reconocimiento y peritajes.
Los fiscales Javier Gustavo Mosquera y María Andrea González, a cargo de la investigación, se trasladaron hasta el sector en helicóptero.
Cinco personas detenidas
La causa tiene actualmente cinco personas detenidas.
Cuatro de ellas están imputadas por el crimen: Ireneo Zarza, capataz de la estancia “El Curupí”; Rosa Leguizamón, señalada en la investigación como una de las últimas personas que habría visto a la docente; Nahuel Rojas, pareja de Leguizamón; y Felipe Dionisio Sandoval, también capataz.
Una quinta persona permanece detenida en el marco de una acusación por falso testimonio.
Las imputaciones forman parte de una investigación judicial en curso y no implican una condena. Las responsabilidades individuales deberán establecerse durante el proceso.
Una investigación marcada por contradicciones
Durante las tres semanas transcurridas entre la desaparición y el hallazgo del cuerpo, la causa estuvo atravesada por declaraciones que los investigadores consideraron relevantes, allanamientos y distintas medidas de prueba.
Las aparentes contradicciones detectadas en algunos testimonios fueron uno de los elementos analizados por los fiscales mientras avanzaba la búsqueda.
Con la localización del cuerpo, las pericias forenses pasan a tener un papel fundamental para reconstruir qué ocurrió, establecer las circunstancias de la muerte y determinar las eventuales responsabilidades.
Investigan todas las hipótesis
La Justicia también mantiene abierta la investigación sobre las circunstancias previas al homicidio y, de acuerdo con la información conocida hasta el momento, no descarta la posibilidad de que haya existido un ataque sexual.
Ese punto constituye una hipótesis investigativa y deberá ser confirmado o descartado mediante las correspondientes pericias y pruebas judiciales.
El hallazgo del cuerpo puso fin a 21 días de búsqueda, pero abrió una nueva etapa en una causa que deberá establecer cómo ocurrió el crimen de Nancy Godoy y cuál fue la participación que eventualmente tuvo cada una de las personas investigadas.