Bolivia atraviesa uno de los momentos sociales y políticos más delicados de los últimos años, con masivas movilizaciones en La Paz en medio de una creciente crisis económica y de abastecimiento.
Miles de personas volvieron a marchar por las calles de la capital boliviana durante la cuarta semana consecutiva de protestas, en reclamo por la falta de combustible, medicamentos y alimentos básicos.
Una crisis que se profundiza
La situación genera una fuerte presión sobre el gobierno de centroderecha, que enfrenta crecientes cuestionamientos por el deterioro económico y social.
En medio de las protestas, el presidente boliviano propuso reducir su propio salario y convocó a distintos sectores al diálogo para intentar descomprimir el conflicto.
Sin embargo, las movilizaciones continúan y la tensión política sigue en aumento.
Reclamos y preocupación social
Los manifestantes denuncian dificultades para acceder a productos esenciales y alertan sobre el impacto que la crisis tiene en la vida cotidiana.
Además de las protestas en La Paz, también se registraron reclamos y manifestaciones en otras ciudades del país.
El escenario mantiene en alerta tanto a las autoridades como a distintos sectores económicos y sociales de Bolivia.