La firma tomó la decisión, consecuencia de la recesión que vive la economía en el país, de bajar su persiana, dejando sin su fuente de ingresos al menos a cuatro trabajadores.
Lo sucedido con Tarjeta Naranja se suma al desolador panorama que atraviesa el comercio concordiense, donde entre enero y febrero se registraron casi 300 despidos. El panorama no parece alentador, dado que en marzo se conocieron más cesantías y ahora se suma la triste noticia de la partida de otra firma de la ciudad.