A partir de los testimonios, el personal de la dependencia inició tareas investigativas para identificar al presunto autor. Las pruebas y datos recabados permitieron establecer el domicilio que frecuentaría el sospechoso.
Con esos elementos, se elevó un informe a la fiscal Julia Rivoira, quien solicitó una orden de allanamiento que fue autorizada por el Juzgado a cargo de la doctora Gabriela Seró. El mandamiento judicial requería el secuestro de teléfonos celulares y otros elementos de interés para la causa.
De esta manera, este jueves 19 de febrero se llevó a cabo un procedimiento en una vivienda ubicada sobre calle Bernardo de Irigoyen, entre Nogoyá y Humberto Primo, que estuvo a cargo del personal de Comisaría Octava a cargo del jefe, Nicolás Rodríguez, y bajo la supervisión del jefe Departamental, José María Rosatelli.
Durante el operativo, la Policía secuestró varios teléfonos celulares y un arma de fuego tipo escopeta calibre 12 chica. A raíz de este hallazgo, la fiscal Natalia Conti dispuso la detención del principal sospechoso, quien quedó detenido por el delito de tenencia ilegal de arma de fuego.