La actividad turística de Entre Ríos atraviesa uno de los escenarios más complejos de los últimos años. Desde la Cámara Entrerriana de Turismo advirtieron que el sector enfrenta una situación de emergencia debido a la fuerte caída de la demanda, el incremento de los costos operativos y la pérdida de rentabilidad.
El revisor de cuentas suplente de la entidad, Juan Enrique Solari, sostuvo que muchas empresas dejaron de pensar en crecer y hoy concentran sus esfuerzos en sostener la actividad.
Durante las vacaciones de invierno, los niveles de ocupación estuvieron muy por debajo de las expectativas. Según los datos aportados por la Cámara, la ocupación promedio provincial alcanzó apenas el 30% durante la primera semana del receso escolar.
El único repunte se registró durante el fin de semana largo del 9 al 12 de julio, cuando la ocupación llegó al 40%, impulsada principalmente por escapadas de corta duración, de apenas dos noches.
Desde el sector sostienen que la combinación entre la retracción del turismo interno, el incremento permanente de los costos y la baja rentabilidad genera un panorama preocupante para los próximos meses.
En ese contexto, advirtieron que, de no implementarse medidas que acompañen a la actividad, muchas empresas podrían llegar en condiciones muy difíciles a la próxima temporada de verano.