El gasto diario promedio por visitante fue superior a los 100 mil pesos, lo que consolidó el impacto positivo del turismo de cercanía en los destinos entrerrianos. La ocupación hotelera promedio fue del 50 por ciento.
Las diez microrregiones se prepararon con propuestas especiales que complementaron los atractivos tradicionales de la temporada, como complejos termales, áreas naturales, parques aéreos, circuitos culturales, gastronomía, viñedos y bodegas.