Lanús sufrió una dura derrota en Quito y quedó eliminado de la Copa Libertadores, convirtiéndose en el primer equipo argentino en despedirse oficialmente del torneo continental.
El conjunto granate no logró hacer pie en la altura ecuatoriana y terminó cayendo en un partido clave que definía gran parte de sus aspiraciones internacionales.
Con este resultado, el equipo quedó sin posibilidades matemáticas de avanzar a los octavos de final y cerró anticipadamente su participación en la competencia.
La derrota generó preocupación y malestar entre los hinchas, especialmente por el rendimiento mostrado en una fase de grupos que terminó siendo muy complicada para el club argentino.
Además del golpe deportivo, la eliminación representa un duro impacto económico y futbolístico para Lanús, que había apostado fuerte a la Copa Libertadores como uno de sus grandes objetivos de la temporada.
El equipo argentino ahora deberá enfocarse en las competencias locales e intentar cerrar el semestre de la mejor manera posible.
Mientras tanto, la caída en Quito volvió a dejar en evidencia las dificultades que suelen enfrentar los equipos argentinos jugando en la altura.