La crisis económica golpea de lleno al fútbol de Concordia y esta vez el conflicto quedó expuesto públicamente. Un comunicado oficial emitido por la Liga Concordiense de Fútbol, fechado el pasado 13 de mayo, encendió la alarma entre dirigentes y referentes de distintas instituciones locales, quienes denuncian que los costos para competir se volvieron prácticamente imposibles de afrontar.
Según el nuevo cuadro tarifario difundido por la entidad, los clubes de Primera División deberán pagar alrededor de $680.000 por jornada, mientras que los equipos de la Divisional B tendrán que afrontar cerca de $650.000 cada fecha.
Sin embargo, el problema no termina ahí. Muchas instituciones de Concordia no cuentan con cancha propia y deben alquilar un estadio para ejercer la localía, lo que implica sumar aproximadamente $250.000 adicionales cada vez que juegan en casa.
En números concretos, un club sin estadio propio necesita recaudar cerca de 2 millones de pesos mensuales solamente para cubrir gastos organizativos básicos vinculados a la competencia oficial.
Entradas más caras y presión sobre el fútbol infantil
La situación comenzó a trasladarse directamente a los hinchas y a las categorías formativas. Para cubrir costos, varios clubes se vieron obligados a cobrar entradas en partidos de fútbol infanto-juvenil y exigir cuotas sociales más altas a familias de chicos que integran las divisiones inferiores.
El impacto es fuerte: un club necesita vender al menos 100 entradas a $7.000 únicamente para cubrir los gastos de una jornada, sin obtener ganancias ni recursos para mejorar infraestructura o sostener otras actividades.
“Con estos valores, a los clubes no nos queda margen para crecer. Prácticamente trabajamos todas las semanas para recaudarle plata a la Liga”, expresó el presidente de una institución local en declaraciones publicadas por 7Paginas.
A los aranceles se suman además gastos diarios como servicios, mantenimiento, indumentaria, traslados y seguros, en un contexto económico cada vez más complejo.
Una estructura enorme y una desigualdad creciente
Actualmente, el fútbol concordiense reúne a 32 equipos en competencia. A los costos por fecha se agregan las inscripciones anuales de aproximadamente $900.000 por institución, pagaderas en cuotas.
Dirigentes locales sostienen que, mientras la Liga recauda cifras millonarias cada fin de semana, los clubes barriales —que cumplen un rol social clave en distintos sectores de la ciudad— sobreviven con enormes dificultades económicas.
La preocupación crece porque muchas instituciones aseguran que ya no pueden sostener el funcionamiento cotidiano sin endeudarse o trasladar el peso económico directamente a socios, familias e hinchas.
El debate quedó instalado en el fútbol local: ¿hasta dónde pueden soportar los clubes este modelo económico sin poner en riesgo su continuidad?