La exhibición incluyó maniobras extremas y un momento destacado: en su última vuelta a bordo del Lotus E20 de 2012, el vehículo terminó con los caños de escape en llamas, luego de varios trompos y de que el piloto incluso soltara el volante durante su conducción. El evento también reunió a figuras nacionales y ofreció espectáculos musicales sobre el circuito callejero de Palermo.
Al término de sus tres salidas con los monoplazas, cada una de aproximadamente 20 minutos, Colapinto recorrió el trazado saludando a los aficionados desde un micro descapotable. En uno de los momentos más simbólicos, el piloto argentino se puso una réplica del casco de Fangio para rodar con la Flecha de Plata, el Mercedes-Benz W196 con el que Fangio fue campeón mundial en 1954 y 1955.