El Gobierno nacional avanzó con una profunda reforma en la política de subsidios energéticos. Una resolución del Ente Nacional Regulador del Gas (Enargas) formalizó la eliminación del sistema de segmentación por niveles de ingresos que rigió hasta ahora para el acceso a la energía.
Como parte de esta reestructuración, la normativa también dispuso la baja definitiva de la Tarifa Social Federal de Gas, un beneficio que alcanzaba a un amplio sector de la población. En su lugar, el Gobierno implementará un esquema único de asistencia que, según se informó, estará focalizado en los sectores con mayor vulnerabilidad.
Esta modificación en la política de subsidios genera un impacto directo en el bolsillo de los consumidores, en particular sobre el precio de la garrafa. El nuevo sistema de asistencias redefine el costo final para una gran parte de los hogares que dependen de este suministro para calefacción y cocción.