Domingo, 17 de Mayo de 2026
Política 16/05/2026

“Un kilo de carne”: la oferta salarial docente que encendió el conflicto en Entre Ríos

La decisión del gobierno de Rogelio Frigerio de imponer por decreto el aumento salarial docente volvió a profundizar el conflicto educativo en Entre Ríos. Gremios denuncian pérdida histórica del poder adquisitivo, escuelas sin recursos y una política educativa que, según sostienen, “desvaloriza el rol docente”.

“Un kilo de carne”: la oferta salarial docente que encendió el conflicto en Entre Ríos

“Un kilo de carne”: la oferta salarial docente que desató el enojo en Entre Ríos

Por Walter Gastón Suazo Lezcano

La crisis educativa en Entre Ríos atraviesa uno de sus momentos más tensos de los últimos años. La reciente oferta salarial para docentes presentada por el gobierno provincial y posteriormente aplicada por decreto fue interpretada por amplios sectores de la docencia como una verdadera provocación.

La bronca no pasa solamente por el porcentaje ofrecido, sino por lo que representa en la vida cotidiana de miles de trabajadores de la educación. En términos reales, muchos docentes sostienen que el incremento equivale apenas al valor de un kilo de carne. Una comparación dura, pero que refleja el nivel de deterioro salarial que atraviesa el sector.

Los gremios rechazaron la propuesta y denunciaron que el gobierno de Rogelio Frigerio decidió avanzar de manera unilateral, dejando de lado el diálogo paritario. Desde AGMER y SADOP hablaron de “vaciamiento de la negociación” y declararon un estado de conflicto permanente.

Pero detrás del reclamo salarial existe una realidad todavía más profunda: el deterioro estructural de la educación pública entrerriana.

Hoy, numerosos docentes deben tomar dos o hasta tres cargos para poder llegar a fin de mes. Otros se endeudan para cubrir alimentos, transporte o alquiler. La pérdida del poder adquisitivo acumulada desde 2015 golpeó de lleno a quienes sostienen diariamente las aulas.

Mientras tanto, escuelas de adultos, profesorados y espacios de formación vienen sufriendo cierres, recortes o reducción de recursos. En distintos puntos de la provincia también crecieron las denuncias por falta de mantenimiento edilicio y ausencia de inversión básica en infraestructura escolar.

Uno de los hechos que más polémica generó fue cuando desde el propio gobierno provincial se impulsaron jornadas de voluntariado para pintar y arreglar escuelas, convocando a vecinos, padres y docentes para realizar tareas que históricamente correspondían al Estado. Para muchos sectores educativos, esa imagen simbolizó el nivel de abandono al que llegó el sistema educativo provincial.

La discusión ya dejó de ser solamente salarial. Lo que hoy está en debate es qué lugar ocupa la educación pública dentro del proyecto político provincial.

Porque mientras el costo de vida aumenta mes a mes, los salarios docentes siguen perdiendo contra la inflación. Y cuando el aumento termina representando apenas un kilo de carne, el mensaje que reciben miles de trabajadores de la educación es devastador.

Sin embargo, las críticas no apuntan únicamente al gobierno. También existen cuestionamientos hacia algunos sectores sindicales, a quienes parte de la docencia acusa de no haber logrado frenar la caída histórica del salario ni construir estrategias efectivas para recuperar el poder adquisitivo perdido.

La educación no puede sostenerse únicamente con vocación. Sin inversión, salarios dignos y políticas de fortalecimiento real, el deterioro termina impactando directamente sobre alumnos, familias y el futuro mismo de Entre Ríos.

Hoy el conflicto docente vuelve a poner sobre la mesa una pregunta incómoda pero inevitable:

¿Cuánto vale realmente la educación para la política?

Parece que 1kg de carne.